No fue por cargar maletas (eso es seguro), porque ya antes de venirme andaba medio doblada por el dolor, pero el asunto es que llegué de Margarita con una lumbalgia de lo más fastidiosa.
Ya van dos inyecciones, unas cuantas pastillas y algo de reposo… ¡pero nadie me quita lo bailado!
Espero recuperarme pronto para sentarme largo [...]






